lunes, 19 de febrero de 2007

ESTATUTOS DE ESPALDAS AL PUEBLO. Estatuto andaluz

Aragón Liberal.- Evidentemente la iniciativa de reformar los estatutos de autonomía no se realiza en defensa de los intereses del pueblo, sino de una minoría, una elite política y económica que vive de espaldas al pueblo español

19/02/07







La baja participación en el referéndum sobre el nuevo Estatuto de Andalucía, que no ha pasado apenas del 30 %, si algo ha dejado patente es la distancia existente actualmente entre la clase política y el pueblo. A 7 de cada 10 andaluces le importa un bledo este nuevo estatuto que se han inventado unos políticos cuya percepción de los problemas de la nación claramente no discurre por los mismos derroteros que las autenticas preocupaciones de la ciudadanía.

El pueblo español no tiene ningún interés en reformar estatutos ni en profundizar en el sistema autonómico. El pueblo andaluz lo ha dicho ayer alto y claro, pero es que incluso el polémico estatuto de Cataluña cosechó más indiferencia que interés entre los catalanes. Por mucho que nuestros políticos lo quieran disimular, nos encontramos con un claro divorcio entre las intenciones de la clase dirigente y las necesidades del pueblo. Porque esta manía que ha entrado a nuestros políticos por cambiar estatutos, obedecerá quizás a sus ansias de poder, a sus ínfulas de protagonismo, o si se quiere a su deseo de controlar más presupuesto, pero a lo que buen seguro no obedece es a ningún tipo de inquietud popular.

No sabemos por que el PP, en vez de aprovechar la ocasión para demostrar que es capaz de estar junto al sentir del pueblo y recoger el desden popular por una reforma que no habían pedido ni necesitaban, se ha prestado a colaborar con un descarriado PSOE, empeñado, junto a las minorías nacionalistas, en convertir España en una especie de confederación de naciones ibéricas con la que soñaban algunos de sus perturbados abuelos frente populistas.

Evidentemente la iniciativa de reformar los estatutos de autonomía no se realiza en defensa de los intereses del pueblo, sino de una minoría, una elite política y económica que vive de espaldas al pueblo español. La consecuencia de que nuestros dirigentes no escuchen al ciudadano medio, no hagan el menor caso al constante desprecio que la voluntad popular demuestra hacía sus reformas territoriales, es que al final lo único que consiguen es generar más problemas.

Sí el nuevo estatuto andaluz es legal, y como tal será promulgado, pero sin respaldo popular alguno, legitimidad, lo que se dice legitimidad, no tiene ninguna.

Javier Deus en www.aragonliberal.es